Los hechos violentos se siguen presentando en partidas clandestinas en Estados Unidos.
Un hecho curioso ocurrió recientemente en el estado de Carolina del Sur, perteneciente a los Estados Unidos
. El año pasado, Gary Watts
, de 67 años, fue arrestado durante un allanamiento policial por presuntamente operar una partida de poker ilegal. La policía también acusó a sus «socios» Adam Watts
y Daniel Schaffer
y a otras siete personas más, acusadas de participar en los encuentros clandestinos. Sin embargo, ahora las cosas se dieron vuelta.
El caso tomó un giro inesperado en 2025, cuando un tribunal dictaminó que los juegos organizados por Watts y compañía no eran ilegales. Este cambio se debe a que la ley estatal prohíbe explícitamente los juegos de azar en establecimientos como tabernas, licorerías, calles, hipódromos. Pero la ley no menciona la prohibición dentro de una suite de oficinas, y era justamente allí donde el acusado organizaba sus reuniones.
Ahora, Gary Watts busca una compensación económica, y lo expresó claramente a través de una demanda. En el documento presentado ante el Tribunal de Causas Comunes del Condado de Richland este 25 de agosto, alega que quien infringió la ley fue el departamento de policía, no él. Acusa a la División Estatal de Aplicación de la Ley (SLED) y al Ayuntamiento haber realizado un arresto injusto, un procesamiento malintencionado y un allanamiento de morada.

Ahora Se Espera La Decisión Del Tribunal Con Respecto A La Demanda.
El tribunal también le dio la razón a Watts cuando declaró que las partidas se jugaban entre amigos y que no dirigía ningún casino clandestino. Tanto la SLED como el Ayuntamiento respondieron públicamente a la demanda.
«Si bien no estamos de acuerdo con las caracterizaciones excesivamente creativas de la demanda, lo correcto es dejar que nuestro proceso judicial siga su curso. El Ayuntamiento mantiene su compromiso con la transparencia, la rendición de cuentas y la defensa del interés superior de nuestra comunidad», declaró el portavoz municipal Ahley Hunter
al medio The State.
Los abogados de Watts afirman en su demanda que la policía arrestó a un inofensivo «grupo de amigos que habitualmente se reúnen en una oficina para jugar al poker, cenar y compartir momentos de camaradería».
Todavía se aguarda la decisión del tribunal.


