El shot clock en el poker se ha convertido en uno de los temas más debatidos del circuito de alto nivel, y pocas voces resultan tan autorizadas para analizarlo como la de Liam Jehu
, protagonista del reciente WSOP Paradise y entrevistado en el podcast Poker Pulse.
Durante una conversación profunda y honesta, Jehu repasó no solo su experiencia con el reloj de acción, sino también el peso emocional del high stakes, el staking y los desafíos estructurales que enfrenta el poker moderno.
Un año de contrastes: ganar, perder y sostener la cabeza fría
Para Liam Jehu, la temporada reciente estuvo marcada por extremos muy claros. “Fue un año muy polarizante para mí”, reconoció. “Arranqué con un upswing muy fuerte y después vino un downswing bastante duro, pero aun así terminó siendo el mejor año de mi carrera”.
Más allá de los resultados, el británico puso el foco en el aspecto mental del juego. “Puedesestar jugando bien y aun así atravesar meses complicados”, explicó. “El verdadero desafío es mantenerte estable cuando las cosas no salen como esperas”.
Ese equilibrio fue especialmente importante durante WSOP Paradise. “Tener amigos y familia cerca te baja a tierra”, señaló. “Te recuerdan que el poker es importante, pero no lo es todo”.

High stakes, staking y una presión que nunca desaparece
Uno de los momentos más reveladores de la charla llegó cuando habló del staking y de competir en torneos de US$50.000. Jehu fue directo al romper un mito muy extendido. “Aunque no sea tu dinero, la presión no desaparece”, afirmó. “De hecho, muchas veces es mayor”.
La responsabilidad, según explicó, se multiplica. “No solo estás pensando en ti, estás pensando en todos los que confiaron en tu juego”, dijo. “Eso pesa en los spots grandes, especialmente cuando el torneo avanza”.
Incluso fue claro al hablar de la derrota. “Perder duele igual”, aseguró. “La idea de que estar stakeado hace todo más liviano no es real”. Para él, la clave está en la preparación. “Tienes que jugar tu mejor poker siempre. Tu reputación también está en juego”.
Shot clock en el poker: necesario, pero mal calibrado en high stakes
El eje central del episodio giró en torno al shot clock en el poker, un sistema que Jehu considera útil, pero imperfecto. “No estoy en contra del shot clock”, aclaró, “pero sí de cómo se está implementando en algunos eventos”. El problema, según explicó, aparece en los detalles. “Hay decisiones extremadamente complejas donde te dan 20 segundos para pensar”, comentó. “En high stakes, eso simplemente no alcanza”.
Para el británico, existe una contradicción difícil de ignorar. “Si el torneo es caro, el tiempo para decidir también debería reflejar ese nivel”. Aun así, reconoció el lado positivo del sistema. “Evita que algunos jugadores abusen del tiempo”, admitió, incluso señalándose a sí mismo. “Si no hay reloj, yo mismo puedo usar el tankeo como parte de mi estrategia”. Su conclusión fue clara: “El shot clock tiene sentido, pero necesita ajustes finos para no afectar la calidad del juego”.
Transparencia, estructuras y el futuro del poker competitivo
Más allá del reloj, Jehu amplió la discusión hacia la relación entre jugadores y organizadores. “El jugador debería saber exactamente qué está pagando y por qué”, sostuvo. “La transparencia no debería ser algo negociable”. Al comparar distintos festivales, destacó que la claridad genera confianza. “Cuando todo está claro desde el inicio, el jugador se enfoca solo en jugar”, explicó. “Cuando no, esas dudas terminan influyendo”.
Sobre WSOP Paradise, remarcó la intensidad particular del entorno. “Es más compacto que Las Vegas”, dijo. “Te cruzas todo el tiempo con los mismos rivales, y eso eleva el nivel competitivo”. Su reflexión final apunta al largo plazo. “El poker está evolucionando muy rápido”, afirmó. “Pero si no se cuidan las estructuras y al jugador, ese crecimiento puede volverse frágil”. Para Liam Jehu, el futuro del poker de élite dependerá de encontrar el equilibrio entre espectáculo, eficiencia y respeto por el juego.


