Daniel Negreanu
bajó el telón de su participación en la WSOP Paradise en Bahamas con un último intento por un brazalete, un US$25.000 turbo, y una certeza difícil de digerir: el festival terminó con pérdidas cercanas a los US$444.000. Un número brutal para cualquier mortal, aunque para “KidPoker” el análisis va mucho más allá del balance final.
En su último video, Negreanu se muestra auténtico, reflexivo y fiel a su estilo: mezcla de humor, estrategia y honestidad incómoda. Reconoce que tuvo deep runs importantes en torneos gigantes como el US$100K y el US$250K, además de un paso doloroso por el US$50K PLO, o las 9 balas en el Super Main Event de US$25K. El mensaje es claro: estuvo ahí, en posición de pelear, pero el último flip —ese que separa un resultado histórico de una estadística amarga— nunca cayó de su lado.
El canadiense dedica buena parte del vlog a explicar cómo cambia la estrategia en torneos turbo: stacks cortos, menos juego postflop y decisiones más binarias. “Perder dos ciegas con 20bb es perder el 10% del stack”, reflexiona, dejando claro que en este formato no hay espacio para romanticismos. Ajustarse o morir… generalmente lo segundo.
También hubo espacio para la polémica. Negreanu criticó duramente que el orden de rompimiento de mesas sea público, argumentando que incentiva el stalling y genera ventajas artificiales. Un comentario que, como era de esperarse, encendió el debate entre jugadores y fans.
Entre all-ins, misclicks “reales o balanceados”, bromas con otros pros y situaciones absurdas en mesas llenas de tiburones, el video muestra a un Negreanu humano, lejos del personaje perfecto. Incluso hay tiempo para una cena en un yate de lujo, porque perder seis cifras duele menos con vino, vista al mar y Phil Hellmuth
cerca… o quizás duele igual, pero se disimula mejor.
El cierre es honesto: US$444.000 abajo, pero con la convicción intacta. En el poker de alta varianza, dice Negreanu, el trabajo es ponerse en posición una y otra vez. El resto —la gloria o el golpe— no siempre depende de uno. Y Paradise, esta vez, no fue tan paradisíaco para KidPoker.


