Jennifer Tilly, una estrella que ya se volvió regular en High Stakes Poker.
Mientras la mayoría de los jugadores celebró el calendario récord de 100 brazaletes de la WSOP 2026, Jennifer Tilly-us- se convirtió -al menos públicamente- en la única figura de peso en marcar una fuerte disidencia con el cambio más polémico del año: la postergación de la definición del Main Event.
La actriz nominada al Oscar y ganadora del Ladies Championship 2005 aseguró estar entusiasmada con su regreso a un calendario completo en Las Vegas, destacando el arranque con un US$5.000 8-Max y la abundancia de torneos 6-Max más variantes como badugi, deuce-to-seven y Omaha 8. Sin embargo, cuando fue consultada por el nuevo formato del torneo más importante del mundo, no dudó.

«No me gusta que el Main Event juegue hasta la mesa final y luego se detenga. Creo que es injusto para el jugador que viene montado en una ola de moméntum”, aseguró.
Jennifer Tilly y el fantasma del November Nine
Tilly comparó la decisión con la era del November Nine, cuando la mesa final se postergaba hasta noviembre, algo que -según su visión- alteraba el desenlace natural del torneo. “Siempre pensé que con el November Nine ibas a tener un ganador diferente al que habría salido si se jugaba de corrido”, analizó.
Para la jugadora, el problema no es solo competitivo sino también emocional y narrativo. El Main Event es una historia que se construye día tras día durante el verano (boreal), y cortar ese ritmo afecta tanto a los protagonistas como a la audiencia. “Es mucho más emocionante ver cómo se desarrolla todo en orden consecutivo. Cuando el verano se termina, debería terminar todo. No diluirse semanas después”, afirmó.
Con la WSOP 2026 programada del 26 de mayo al 15 de julio -y la fecha exacta de la mesa final aún por confirmarse- la discusión recién empieza. Pero si algo está claro es que, fiel a su estilo, Jennifer Tilly, ya apostó. Y las cartas aún no están en la mesa…


