El mundo del poker siempre ha tenido un magnetismo especial: mesas privadas, cifras absurdas, personajes intocables. Pero esta vez, la trama se salió del casino y aterrizó en una corte federal. El protagonista no es un campeón de la WSOP ni un streamer millonario, sino el abogado Tom Goldstein
, quien enfrenta un juicio en Maryland por presunto fraude fiscal relacionado con ganancias obtenidas en partidas de poker de altísimo nivel.
Lo que vuelve este caso irresistible —y casi surrealista— es que podría incluir el testimonio de Tobey Maguire
, el actor que marcó una era como Spider-Man. Según la información revelada por Reuters, Maguire habría estado involucrado indirectamente en un conflicto legal por una deuda de poker de 15 millones de dólares que alguien le debía tras una partida disputada en diciembre de 2019. Goldstein habría representado al actor para recuperar ese dinero.
Hasta ahí, suena a anécdota de Hollywood. Pero el detalle que enciende todas las alarmas es el pago: Maguire habría pagado 500.000 dólares en honorarios legales, y los fiscales sostienen que ese dinero terminó dirigido a una persona a la que Goldstein le debía una deuda de poker. El beneficiario sería “California Businessman-3”, posteriormente identificado como Bob Safai, magnate inmobiliario con quien Goldstein habría perdido 14 millones.

La Historia De Tom Goldstein Estados Unidos Demuestra Que El Atractivo Del Poker No Distingue Currículums Ni Trayectorias.
Maguire no está acusado de ningún delito, pero su historial en el poker no es secreto: fue señalado como el famoso “Player X” de Molly’s Game, participó en torneos de la WSOP en los 2000 y hasta habría ganado sumas importantes a Brad Ruderman
, lo que derivó en demandas. Incluso en febrero de 2025, se le vio jugando en una noche de poker durante la fiesta post-Oscar de Timothée Chalamet.
El juicio también tuvo una primera semana cargada: el multimillonario Alec Gores
testificó como testigo del gobierno, en un caso donde Goldstein asegura haberle ganado 26,4 millones en heads-up. La fiscalía insiste en que Goldstein no pagó impuestos por millones en ganancias desde 2016, dinero que habría financiado un estilo de vida lujoso. La defensa, en cambio, afirma que el gobierno “lo entendió todo mal”.
El dato final es digno de poker puro: Goldstein se declaró inocente, rechazó dos acuerdos y su acusación pasó de 22 a 16 cargos. La pregunta ahora es simple: ¿veremos a Spider-Man lanzando telarañas… o declaraciones bajo juramento?


