El caso de Tom Goldstein
continúa sin esclarecerse, mientras la fiscalía que lo investiga por presunta evasión impositiva relacionada a ganancias de poker no declaradas sigue buscando pruebas. Uno de los hallazgos más contundentes del caso se realizó esta semana, cuando el fiscal presentó lo que denominó como «el libro secreto de poker» de Goldstein. En él se encuentran registrados múltiples detalles sobre sus rivales y ganancias.
Recientemente, se había revelado que Goldstein había obtenido gran parte de sus ganancias no declaradas de partidas heads-up contra el magnate Alec Gores
y dos jugadores asiáticos llamados «Tango» y «Chairman». Aparentemente, el hallazgo de este presunto libro secreto aportaría información sobre otros implicados. Al parecer, Goldstein jamás había compartido el libro ni con su contador ni con sus abogados.
El nombre que más resuena dentro del mundo del poker es el de Dan «Jungleman» Cates
, reconocido por muchos como el mejor jugador de heads-up del mundo. Una entrada de diciembre de 2016 en el libro de cuentas de poker de Goldstein indica que le envió US$750.000 a Jungleman, aparentemente para cubrir una pérdida de una partida de poker. Además, una nota en el libro indica que la transacción está relacionada con el «último viaje a Manila».

Dan Cates Aparece En Los Registros Del «Libro Secreto De Poker» De Tom Goldstein
En el libro también se encuentra una entrada de diciembre de 2016 en la que se indica que pagó US$60.000 a Tony Gregg
, junto a una nota que dice «Pensar fecha para heads-up». Gregg, al igual que Jungleman, es un jugador de poker profesional con más de US$12 millones de cobros registrados en vivo.
Del mismo modo, otra entrada de diciembre de 2016 muestra que Goldstein pagó a un inversor tecnológico multimillonario llamado Chamath Palihapitiya
el monto de US$176.000 por un heads-up que no registra fecha. Allí también se encuentran los resultados de sus grandes batallas contra Gores, que le reportaron sus mayores ganancias hasta la fecha, por US$26,4 millones.
Sin dudas, la fiscalía y el juez tendrán mucho trabajo que hacer con esta nueva prueba entre manos, que puede llegar a complicar al abogado si demuestra que sus ganancias reportadas han sido manipuladas.


