Con Las Vegas
vibrando por el arranque de la semana de la Fórmula 1, un selecto grupo de estrellas del poker convirtió el piso 66 del Resorts World en el escenario más exclusivo y panorámico de la ciudad. Allí, escondido y con vista privilegiada al Strip, se desarrolló el Big Deal for One Drop, un torneo benéfico e invitacional de US$5.300 que reunió a nombres gigantes… y donde Nacho Barbero
volvió a demostrar por qué es uno de los jugadores más respetados del planeta.
El evento, animado por un Phil Hellmuth
en modo showman total, contó con figuras de la talla de Jennifer Tilly
, Antonio Esfandiari
, Sergio Aido
, Jesse Lonis
y Shaun Deeb
. Pero entre tanto brillo internacional, el argentino Barbero destacó con su habitual carisma y juego eléctrico, robándose flashes y comentarios desde el inicio.
La noche comenzó con palabras de Guy Laliberté
, fundador de One Drop y anfitrión del evento, junto a Hellmuth y Esfandiari. Este último emocionó a la sala relatando su experiencia visitando proyectos de acceso a agua potable: “No pensamos ni un segundo lo afortunados que somos cada vez que abrimos la llave del agua”, recordó.

Del Buy In Us$5,300, Us$1.000 Se Destinan Directamente A La Fundación One Drop.
Luego, con música vibrante y Hellmuth narrando manos como si fueran escenas de película, las cartas empezaron a volar. Entre risas, champagne y anécdotas, Barbero protagonizó una de las secuencias más comentadas del torneo, cuando se jugó un flip decisivo contra Lonis, el grinder más ganador en torneos en vivo del 2025.
“Me puse en un flip con Jesse, ¿quién creen que ganó?”, bromeó Nacho al resto de la mesa, fiel a su estilo descontracturado. La eliminación fuera de los cobros no apagó su presencia: su buen humor, su competitividad y su magnetismo natural lo mantuvieron como uno de los personajes más celebrados del evento.

El Campeón Junto A La Leyenda.
El torneo terminó con Steven Jones
– si el mismo que quedó eliminado en la burbuja de El Juego del Calamar- cobrando revancha histórica ante Shaun Deeb
para llevarse el título y US$73.900, mientras Hellmuth posaba para las cámaras antes de desaparecer rumbo a los eventos del fin de semana de F1… con sus fieles audífonos colgados del cuello.
Fuente e imágenes: Pokernews.com


