En ocasiones, la historia se oculta en los lugares más insospechados. Para el coleccionista de fichas de casino Nadav Shaari
, todo comenzó con la adquisición de dos fichas de poker aparentemente comunes. Sin embargo, al observar detenidamente, notó que llevaban grabado un distintivo: una estrella de David y la inscripción «Far East». Este hallazgo lo llevó a una fascinante investigación que desenterró la historia de un club clandestino judío en Akron, Ohio
, durante la era de la Prohibición.
En la década de 1920, mientras ciudades como Chicago y Detroit eran conocidas por figuras como Al Capone y la Purple Gang, Akron albergaba su propio secreto: el Far East Club. Operado por los hermanos Bennie y Hymie Milkman, este lugar estaba oculto detrás de una modesta tienda de ropa, funcionando como un refugio para trabajadores judíos inmigrantes en busca de entretenimiento y comunidad en tiempos difíciles.

Las Fichas Que Descubrieron Una Gran Historia.
La Prohibición, que ilegalizó la venta de alcohol en Estados Unidos, dio lugar a una red de bares clandestinos conocidos como speakeasies (equivalente a un «antro» en castellano). Para muchas comunidades marginadas, estos lugares no solo ofrecían bebidas, sino también un espacio seguro para socializar y preservar sus tradiciones culturales. El Far East Club se convirtió en un punto de encuentro vital para la comunidad judía de Akron, ofreciendo música, juegos y un sentido de pertenencia.

Sin embargo, en 1938, la historia del club tuvo un final abrupto. Una redada policial destruyó el establecimiento, resultando en la detención temporal de 100 clientes y la desaparición de los hermanos Milkman. A pesar de su cierre, el legado del Far East Club perdura como testimonio de la resiliencia y la creatividad de una comunidad que encontró formas de reunirse y celebrar su identidad en medio de la adversidad.

La Racha Del Far East Club Tuvo Un Final Dramático Cuando La Policía Allanó El Establecimiento, Como Lo Muestra La Edición Del 7 De Junio De 1938 Del Akron Beacon Journal.
Gracias a la curiosidad de Shaari y a dos pequeñas fichas de poker, se ha recuperado una parte olvidada de la historia judía en Estados Unidos, recordándonos que incluso los objetos más simples pueden ser puertas a relatos extraordinarios.
Fuente:thejewishnews.com y detrasdelbar.com


