En el ecosistema competitivo del poker, pocas maniobras generan tanta fricción como el ahora famoso “dejarse una ficha atrás”. Lo que alguna vez fue una rareza estratégica se ha transformado en un hábito recurrente que divide a jugadores y directores. Justin Hammer
, quien es un reconocido director de torneos estadounidense— decidió encender el debate con una postura clara: es hora de regular esta práctica antes de que desvirtúe el juego.
El disparador fue una publicación del experimentado Matt Savage en X, donde volvió a poner sobre la mesa este fenómeno. Hammer recogió el guante: “Entendemos que dejar una ficha puede ser una estrategia legítima. Pero hay situaciones donde está generando problemas reales”, advierte.
¿Estrategia o abuso?
Hammer distingue entre quienes intentan sobrevivir con una ficha —una jugada épica si sale bien— y aquellos que están manipulando el sistema. “Hay jugadores que lo hacen para estancar la mesa y buscar un salto de premio”, explica. “Otros esconden la ficha al empujar sus fichas hacia adelante, y eso provoca errores en la mesa que ellos mismos están generando”.
Para Hammer, el criterio es simple: “Si todos lo hicieran, ¿sería miserable jugar?”. Si la respuesta es sí, entonces el rol del TD debe ser intervenir.

Dejarse Una Ficha Atrás Se Está Conviertiendo En Un Problema Según El Director De Torneos Justin Hammer.
Las medidas propuestas
Hammer plantea soluciones directas y sin anestesia: Nada de pay jumps regalados: “Si estás usando esto para ganar tiempo, voy a detenerlo. Y si alguien cae eliminado en otra mesa, dividiré los premios. No habrá ventaja”.
Protección al jugador afectado: “No voy a castigar a quien muestre sus cartas por no ver la ficha escondida. El que intenta el ángulo será quien reciba la sanción”.
El objetivo es claro: mantener la estrategia legítima, eliminar los abusos.
Mirando hacia adelante
Hammer sostiene que cuando los jugadores detectan que algo funciona, lo replican sin medir consecuencias. Por eso urge a reguladores y salas a tomar una postura uniforme: “Queremos que dejar un chip atrás siga siendo una opción estratégica, no un arma para hacer trampa”.
Fuente: Justin Hammer en poker.org


