Los jugadores de poker suelen poner la mayor parte de su atención en los aspectos técnicos de su juego: rangos preflop, tamaños de apuestas, presión ICM, y demás. Sin embargo, también hay factores externos que pueden afectar su juego. El psiconoalista Alan Longo
propone prestar atención a un fenómeno particular, sobre todo en series que conllevan largos viajes, como la WSOP Paradise en Bahamas: el jet lag.
Es importante comprender que el jet lag no consiste, simplemente, en «sentirse cansado». Se trata, más bien, de un estado de desincronización psicológica, en el que los relojes internos del cuerpo están fuera de ritmo con respecto al mundo exterior. Para un jugador de poker, este desequilibrio puede tener grandes consecuencias en las mesas.
Las principales consecuencias del jet lag podrían agruparse en tres. En primer lugar, está el declive cognitivo. Al aletargarse nuestra capacidad de procesamiento cognitivo, es normal experimentar una «nebulosa mental», haciendo que las dcisiones complejas en manos de varias calles se vuelvan más difíciles de lo normal.

Dormir A La Misma Hora De La Noche Del Destino Ayuda A Mejorar Los Efectos Del Jet Lag
Otra de las consecuencias comunes del jet lag es la inestabilidad emocional. Al estar en este estado de desequilibrio, la corteza prefrontal, responsable de la lógica y la regulación emocional, se ve debilitada por una disrupción en el ritmo circadiano. Esto nos vuelve más suceptibles a la frustración, los tilts y las decisiones impulsivas.
Por último, el jet lag también genera un gran desorden metabólico. Como tus relojes internos están descordinados, es normal que la regulación de azúcar de tu cuerpo se vea afectada. Esto puede generar picos y bajones de energía que rompen nuestra capacidad de atención.
Lidiar contra todos estos factores requiere de cierta atención por nuestra parte. Todos nuestros indicadores internos se normalizan y regulan a través de dos elementos: luz y temperatura. La luz se apaga y nuestra temperatura desciende naturalmente cuando descansamos, mientras que lo opuesto sucede al despertar. Emular estas condiciones para adaptarlas a los horarios del nuevo destino nos ayudará a tener menos jet lag.
Por ejemplo, antes de viajar desde Estados Unidos, es positivo intentar despertarse una hora antes cada día, para llegar con el reloj regulado en el horario de Bahamas. También se aconseja buscar la luz solar ni bien se despierta, para acostumbrar al cuerpo al nuevo horario de mañana. Hacer un poco de ejercicio para «empezar el día» también le da señales al cuerpo para que se adapte a la mañana.
Una vez en el viaje, es importante intentar dormir a la misma hora de la noche de Bahamas. Si es necesario, se puede inducir el sueño o ayudarlo con máscaras para dormir. Es importante tomar agua, ya que la deshidratación empeora todos los síntomas del jet lag. Una vze en el destino, es importante empaparse con luz solar matutina para acostumbrar al cuerpo a esa nueva mañana. También se deben evitar las luces fuertes durante la noche, para que el cuerpo sepa que está en esa parte del día. Se recomienda tomar una ducha caliente para ayudar a conciliar el sueño durante la noche en el nuevo destino.


