El World Poker Tour decidió que era momento de romper el molde del poker televisado. Durante el WPT Championship en el Wynn Las Vegas
, lanzó una transmisión muy poco tradicional: “White Elephant”, parte de su nueva serie Wildcard. Sobre la mesa, un cash game US$5/US$10 con nombres tan variados como Liv Boeree
, Alexandra Botez
, entre otras celebridades. Hasta aquí todo normal… pero no.
La novedad estaba fuera de las fichas: un intercambio competitivo de regalos. Al final de la sesión, los jugadores podían abrir o robar premios que iban desde una máquina de café hasta una mesa de poker de US$2.000. Spoiler alert: Una ex Pokerstars terminó quedándose con ella como la jugadora más ganadora del día.
¿Por qué el WPT se lanzó a esta locura organizada? Sam Simmons
, VP Tour Entertainment del WPT, lo explica claro: “Queríamos reinventar la forma de contar historias en el poker, traer gente interesante, creadores, celebridades… y darles un entorno divertido”.
La idea, asegura, no es solo mostrar cartas y botes gigantes, sino crear contenido atractivo para nuevas audiencias. Y parece que funciona: el feedback fue “abrumadoramente positivo”. El video ya cuenta con más de 12 mil visualizaciones:
Pero Wildcard no nació en diciembre. En octubre ya habían hecho ruido en Austin con dos eventos: Heart Attack Poker, con monitores de ritmo cardíaco midiendo tensión en vivo y el Mystery Bounty Wildcard Chaos, donde los jugadores usaban “power-ups” o sufrían penalizaciones tan crueles como pagar impuesto por ser nit.
Y no piensan frenar ahí. Pronto llegará el “Lightning Stack”, algo así como shot clock en esteroides: solo 10 segundos para actuar preflop. Sí, adiós al tankeo eterno.
Además, el WPT promete más paradas con este formato en diferentes paradas de sus circuitos más importantes. Porque, en palabras simples, Wildcard es poker… pero también no lo es.


