Jacobo Montoya
tiene una reconocida trayectoria en el mundo del poker online, sobre todo, pero también recientemente ha hecho aparición con mayor frecuencia en festivales presenciales donde ha brillado con luz propia. En este espacio en Punto de Kiebre y en compañía de nuestro querido Santiago González
como conductor, indagarán acerca de los puntos más importantes en su carrera y los puntos de quiebre que lo llevaron a convertirse en quien es hoy en día.
Montoya es jugador profesional de poker, originario de Celaya, Guanajuato, y principalmente enfocado en el plano online y también ha optado por dedicar parte de su tiempo al coaching particular a través de su academia Poker Óptimo.
Pese al éxito que ha conseguido consolidar a la fecha en su carrera como jugador, las cosas no siempre fueron cuesta arriba y existieron momentos de extrema dificultad en donde tuvo que esforzarse al máximo para superar. Con Santi, precisamente, explora todos estos vaivenes que le dio la vida y que para bien o para mal, lo llevaron hasta donde está parado en la actualidad.
Además, luego de superar diversos puntos de quiebre en su carrera y vida personal, de manera muy reciente llega un nuevo punto de inflexión a su vida: junto a su pareja sentimental, Sol, se están preparando para un momento que cambiará por completo la manera en la que Montoya se ha desenvuelto en los paños y en si vida, para dar paso a una nueva faceta que deberá encontrar el equilibrio perfecto.
Jacobo Montoya conoció lo que era estar en «ceros»
-Santi: ¿Cómo fue ese momento en el que decidiste pedirle a tu madre el dinero de la inscripción universitaria para usarlo como bankroll?
-Jacobo: Recuerdo que estábamos en la fila para llevar a cabo la inscripción, con papeles en mano y todo, y le propuse que ese dinero me lo diera para invertirlo en el poker y que podíamos irnos a mitades. Ella podía ser mi primera backer en esto. Aunque uno esperaría un «estás loco» como respuesta, lo sorprendente es que me preguntó: ¿Estás seguro? Ella confiaba plenamente en mi y en mis decisiones. Pero no acepté, me incliné por hacer lo que tenía que hacer y sacar adelante un «Plan B» por si el poker no llegaba a funcionar.
-Santi: Pasando al tema profesional del poker, ¿Cómo fue la transición para ya dedicarte a tiempo completo a jugar y que tu ingreso económico dependiera completamente de tu actividad en las mesas?
-Jacobo: Cuando conocí al equipo de Rivers Stacking, ahí fue donde realmente pasó a ser profesional. Luego de una buena racha en donde pensé que ya todo sería cuesta arriba, vino un downswing muy fuerte, que en términos de un jugador de torneos es muy normal, pasar seis, siete meses o más en números rojos, pero para mi que ya me había independizado y tenía muchos gastos que cubrir fue muy difícil. Ahí entré en contacto con la realidad del póker y tener el apoyo de este equipo fue una parte muy importante del proceso.
-Santi: El poker es maravilloso, pero… la línea entre el vicio y la virtud es muy delgada, ¿no? Te conocemos como un jugador muy disciplinado, pero ¿En algún momento tuviste algún desliz o caída que te llevara a decir, debo salir de aquí?
-Jacobo: Si, es una buena historia. Justo cuando terminé la preparatoria me tomé un año sabático y me fui a vivir a Londres. Vivía al día y batallé por conseguir un trabajo, hasta que finalmente encontré en un bar. Ahí, de sobrevivir con dos o tres libras al día, me dieron un primer bono de propinas, me acuerdo como 25 libras o algo así, lo cuál era bastante dada mi situación en ese momento. Recuerdo que tenía ganas de ir al casino y gasté todo mi dinero en inscribirme a un torneo del día, para además, terminar perdiendo todo en la primera mano. En ese momento me dije: «En mi vida vuelvo a hacer esto»
-Santi: ¿Y que podemos decir acerca del más reciente punto de quiebre que apareció en tu vida?
-Jacobo: Bueno primero que nada, le mando un saludo a mi mujer, Sol, y efectivamente tenemos poco más de tres meses esperando a nuestro bebé. Esperamos que llegue para mayo, irónicamente durante la SCOOP, así que a ver si no llevamos la sorpresa que ahí mientras estoy jugando el Main Event, sea cuando le demos su bienvenida a este mundo.
Y justamente ahora que seré padre estoy consciente de que tendré menos tiempo disponible para el grind maratónico que durante tantos años llevé a cabo y que ahora habrá más espacio para nuevos proyectos.


