Esta semana, comenzó a disputarse la PGT PLO Series II en las instalaciones del PokerGO Studio, ubicado en el Aria Casino & Resort de Las Vegas
. Entre los participantes, hay muchos jugadores de renombre internacional. En su mayoría, norteamericanos, pero también está Nacho Barbero
, representando al poker argentino y sudamericano.
En sus primeros días, Nacho no tuvo los mejores resultados, aunque nada fuera de lo común. No siempre podemos tener la visión propia del jugador cuando queda eliminado de un torneo. Pero, afortunadamente, Nacho decidió contar a través de sus redes sociales cómo fue la mano que lo dejó eliminado del Evento #2 de este festival.
«Por lo menos tuve dos bounties de US$8.000 cada uno», aclaró Nacho antes de empezar. Visto y considerando que el buy-in era de US$5.000, probablemente haya sido un resultado positivo.
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«Yo cubría al big blind, estaba segundo en fichas de la mesa, tenía 700.000 puntos. Abro porque el chipleader de la mesa juega bien y no tenés muchas intenciones de jugar con un stack parecido contra el que abre estando desde la SB, a no ser que tengas una buena mano, porque te juegan en posición en Omaha y es muy difícil jugar», comenzó su relato Nacho.
«Abrí una mano media border Q-9-7-8. Me hizo 3-bet él y el BB foldeó. Le pagué porque tengo que pagar. Había subido a 35.000, él me puso 100.000 y le pagué. Voló un flop medio malo, pero tampoco tan malo. Q-K-7, flopeé dos pares, pero había dos corazones y, la verdad, ya no me gustaba desde el flop. El apuesta chiquito, 85.000 en pozo de 250.00. Una mierda, pero tengo que pagar«, continuó el argentino.
«Cae un 9. El hace check, yo hago check. En river cae otro 9 y ahora tengo full house de damas y nueves. El hace check y decido apostar. Había 390.000 en el medio y apuesto 250.000. El va all-in. Pensé que me podía ir all-in ahí con una mano como K-Q. Ya no me quedaban muchas fichas después de la apuesta del river. Me imaginé que tenía par de reyes, pero terminé pagando y sí, tenía par de reyes. Una mierda de mano, así que me pelé. Mañana de vuelta. Let’s go!», concluyó un insistente Barbero, que irá por más.


