El PokerGO Tour (PGT) nació en 2021 con una idea simple, pero ambiciosa: darles más oportunidades a los jugadores de high stakes para competir durante todo el año y, de paso, coronar a un “Jugador del Año” con un ranking que no perdona la irregularidad. Cinco temporadas después, el circuito ya no parece un experimento elegante: parece una máquina de producir historias, títulos y pozos millonarios.
Para entender el fenómeno, basta mirar el tamaño del monstruo. Entre 2021 y 2025, el PGT organizó 732 eventos, reunió 125.412 entradas y repartió un total acumulado de US$1.817 millones en prize pools. El salto más llamativo está en 2025: 31.719 entradas y US$443,5 millones, el mayor pozo anual del tour hasta ahora. Si el PGT fuera una ciudad, ya tendría metro, tráfico y un alcalde llamado “garantizado”.
En la pelea por títulos, el ranking histórico también sorprende. Sam Soverel
lidera con 13 victorias, superando a Alex Foxen
y Stephen Chidwick
, ambos con 12. Detrás aparece un nombre que nunca se va del mapa: Daniel Negreanu
, cuarto con 11 títulos, demostrando que la experiencia todavía cobra dividendos en un ecosistema cada vez más joven y agresivo.

Sam Soverel Es El Que Más Títulos Del Pgt Tiene En Su Vitrina.
Pero el PGT no solo se mide por levantar trofeos: también por acumular consistencia quirúrgica. En puntos, Foxen manda con 10.530, apenas por encima de Chidwick (10.425). En cobros, Foxen vuelve a aparecer con 108, seguido por Soverel con 107. Y en mesas finales, Foxen también es el número uno con 77, una cifra que parece más propia de un jugador de videojuego que de un circuito de élite.
Los “casi” también cuentan historias. Soverel tiene 17 segundos lugares, Foxen 16, y Chidwick acumula 18 terceros puestos. ¿Qué habría pasado con un par de flips distintos?
Con la sexta temporada arrancando, la curiosidad no es si el tour seguirá creciendo. La verdadera intriga es: ¿quién será el próximo campeón?


