Foto: Getty Images/Chip Somodevilla
Lo que prometía ser una jornada épica en el Lodge Card Club en Texas
se transformó en un inesperado giro climático que dejó a cientos de jugadores mirando por la ventana mientras la tormenta Fern —una masa de frío polar gigante— barría gran parte de los Estados Unidos, dejando más de 10.000 vuelos cancelados, casi 100.000 cortes de energía y un poker room cerrado en pleno torneo garantizado de seis cifras.
A las 17:00 horas del sábado, con ráfagas heladas castigando Austin y pronósticos sombríos para los próximos días, la dirección del club anunció la decisión que nadie quería escuchar: cerrar sus puertas y cancelar todos los torneos hasta el lunes. La razón —más obvia que un poker de ases en el river— fue la seguridad de los jugadores y el personal ante la tormenta que ha puesto en jaque a cerca del 50 % de la población estadounidense.
El torneo principal en juego, con US$150 000 garantizados, estaba marchando con fuerza cuando llegó el aviso. Más de 97 mil dólares en entradas habían sido recolectados —con participantes ansiosos y mucha acción— pero el frío no negocia. Por ello, el club decidió pagar a todos los jugadores presentes un “ICM chop”: repartir el bote según los stacks actuales, llevando la bolsa total hasta US$100K que será entregada entre los sobrevivientes del día.

El Lodge Card Tuvo Que Evacuar A Sus Jugadores.
Y como en el poker todo puede mejorar incluso con ventiscas de por medio, el Lodge también premiará a las 10 pilas más grandes con entradas para el RunGood Main Event de la próxima semana — un torneo de US$600 de buy-in y US$250.000 garantizados — asegurando que el espíritu competitivo no quede tan congelado como el clima exterior.
En un comunicado lleno de empatía, los organizadores dejaron claro: “Sabemos que muchos planearon su día alrededor de este evento. Este no era el resultado que queríamos, pero la seguridad debe ir primero”. Para los jugadores, al menos, queda el consuelo de un premio justo, historias para contar y, con humor, la certeza de que la próxima mano será jugada… preferentemente con clima más seguro.
Fuente e imágenes: dw.com


