Kayhan Mokri
sigue sumando argumentos para ser considerado uno de los nombres más peligrosos del high stakes actual. El noruego, que ya venía de brillar en escenarios gigantes y de ganar un heads-up millonario en vivo, trasladó esa misma precisión al online bajo el nick “KayhanMok” en la sala CoinPoker, jugando las mesas más altas del sitio: US$1.250/$2.500 con ante de US$500.
Hace unos días, Mokri terminó con cerca de US$400.000 arriba, impulsado por una mano que rompió el techo de la calculadora: un pozo final de US$1.077.212.
La secuencia fue un manual de construcción de pot. Con 214 ciegas efectivas, Mokri abrió el botón a US$6.250 con K 6 y recibió un 3-bet a US$25.222 con ases. Pagó. Hasta ahí, estándar: su rango de call puede contener broadways suited, pares medios y combos con buena jugabilidad postflop.
El flop cayó 6 4 3. Y el misterioso “cardsforfun” apostó US$21.222 y Mokri subió a US$56.800. Ese raise, desde un enfoque teórico, suele polarizarse: valor fuerte (dos pares+ / sets) y algunos bluffs con blockers a escalera. Pero en un entorno de rangos amplios, también funciona como presión: obliga al rival a tomar decisiones con manos que dominan bluffs pero no mejoran bien contra valor.

Kayhan Mokri Cuenta Con Poco Más De 21 Millones De Dólares En Ganancias En Torneos En Vivo, Según Hendonmob.
Turn: 6. El board se empareja, reduciendo combos de valor del agresor inicial y elevando el peso relativo de manos como trips en el rango del que raiseó flop. Tras el check, Mokri apuesta US$105.550 y deja el stack-to-pot ratio listo para jugar por todo.
Entonces “cardsforfun” manda all in por US$547K. Matemáticamente, aquí aparece el problema: en boards emparejados, los all-ins sin equity adicional (sin proyecto fuerte) tienden a sobrebluffear. Y el overpair A A, aunque “gana” contra bluffs, está muy atrás contra el valor real de Mokri.
Mokri paga con su resto de US$350K y muestra el trio. Contra ases, “cardsforfun” tenía básicamente dos outs (los dos ases restantes). Corrieron el river dos veces: Q J. Ninguno apareció. Resultado: Mokri “crackea” ases, pero más que milagro, fue estadística aplicada: rango correcto, sizing correcto y un rival empujando fuera de equilibrio.
Revisa la mano a continuación con más detalles técnicos:


