El popular youtuber de poker, Ethan “Rampage” Yau
estuvo a una sola mano de borrar meses de sufrimiento en las mesas. Después de una maratónica sesión de 14 horas en un club privado de Nueva York, el popular vlogger, seguido por 350.000 suscriptores en YouTube, vio cómo un cooler de US$600.000 derrumbaba en segundos todo lo que había construido durante la noche.
La historia parecía escrita para cerrar el año con gloria. Yau había llegado con un buy-in de US$50.000 a un juego de US$25/$50 NLH que, en realidad, se jugaba mucho más grande. Con el correr de las horas, Rampage fue encontrando spots soñados: ganó pozos monstruosos, conectó dos veces poker y hasta quebró una pareja superior ligando full house en el river en un bote de US$65.000. Incluso después de sufrir un bad beat, la curva seguía apuntando hacia arriba.
Para las 6 a.m., volaba: +US$200.000. El juego subió a US$200/$400, y cuatro horas más tarde, ya con blinds de US$500/$1.000 y solo dos jugadores en la mesa, Rampage estaba cerca de tocar el cielo. Ambos tenían stacks superiores a US$300.000. Era el momento de cerrar y marcharse con una victoria épica.

Rampage Tiene Cerca De 3 Millones De Dólares En Ganancias En Torneos En Vivo, Según Hendonmob.
Pero el poker, ya sabemos, escribe tragedias perfectas.
La mano final comenzó con el rival subiendo con J J. Rampage, desde la ciega grande, miró A Q y subió a US$14.000. El botón respondió con un four-bet a US$40.000 y Yau pagó. El flop A J 2 fue una trampa mortal: top pair para Rampage, set para el rival. Tras apuestas de US$16.000 en el flop y US$56.000 en el turn (9), Yau seguía sin saber que estaba drawing dead.
El river A le dio trips. Y con ellos, la sentencia. Check. Y entonces, las palabras que nadie quiere escuchar: “All in.”
US$199.000 por pagar. Un pozo total de US$622.000. Un call que podía transformar su año… o partirlo en dos. Yau no encontró el fold. El rival mostró su full house y el sueño se esfumó.
Rampage terminó la jornada con +US$84.000, una cifra enorme para casi cualquier jugador… pero minúscula comparada con la montaña que pudo haber sido.
Con la voz quebrada, resumió su dolor al salir del club: “No sé si quiero dormir o llorar… ha sido un mes terrible, años terribles. Y lo perdí todo porque no pude foldear.”
Un final amargo que él mismo definió como “un golpe realmente duro” para cerrar el año y lo dejó todo plasmado en su último video en YouTube.


