El poker asiático acaba de recibir una noticia que suena como ficha cayendo en silencio sobre la mesa: el Wynn Macao cerró su sala de poker a fines de enero, reduciendo a solo tres los recintos activos en el principal epicentro del juego en Asia.
La sala llevaba años operando, pero nunca logró recuperarse del golpe que significó la pandemia, cuando los casinos de la isla prácticamente se paralizaron. Hoy, quienes quieran jugar en vivo en Macao deberán buscar asiento en el Venetian Macao, MGM Cotai o Wynn Palace Cotai, los últimos bastiones del poker en la excolonia portuguesa.
¿Se acerca el fin del poker Macao?
La caída no es aislada. El año pasado también cerraron las salas del MGM Macau y del Grand Lisboa Palace, reflejando una tendencia a la baja en el juego, pese a que históricamente se utilizaba como puerta de entrada para atraer a jugadores jóvenes al ecosistema del casino.

Wynn Macau, Uno De Los Principales Casinos De La Región, Dejó De Tener Un Poker Room.
Lo curioso es que los números no cuentan una historia tan negativa. En 2025, el poker generó 121 millones de dólares, su mejor registro desde 2008 y un aumento del 10,4% respecto a 2024. Incluso hubo un trimestre récord con 30,3 millones. Sin embargo, la industria sigue marcada por una fuerte irregularidad: basta recordar que en 2019 ingresaron 55,4 millones y en 2020 la cifra se desplomó a apenas 4,3 millones.
El problema parece ir más allá de la rentabilidad inmediata. Tras la pandemia, el poker de torneos recién volvió en 2024 y ni siquiera logró consolidarse: el World Poker Tour tuvo que cancelar una serie en la isla. Las nuevas regulaciones, que impiden a los operadores compartir ingresos con terceros, se han transformado en un obstáculo para las grandes marcas del circuito internacional.
El panorama no es exclusivo de Asia. En Las Vegas también se han visto cierres y reaperturas intermitentes, como los casos del Green Valley Ranch y Planet Hollywood, mostrando que el poker en vivo atraviesa una etapa de ajuste global.
Fuente: Cardplayer.com


