Esta semana se volvió a disputar el National Heads-Up Poker Championship, un tradicional torneo de 64 jugadores en el que se enfrentan uno contra uno y van avanzando de fases hasta llegar a la final. El certamen no se disputaba desde que Mike Matusow
lo ganó en 2013. En el primer día de su regreso, se dio una mano muy interesante entre Cary Katz
y Josh Arieh
que dejó una lección para todos los espectadores.
Ambos jugadores habían comenzado con 250.000 fichas. Para cuando las ciegas esaban 5.000/10.000, Arieh ya había construido cierta ventaja. Fue entonces cuando Katz levantó J -j- en el Button y, tras una serie de subidas y resubidas, terminó all-in contra el A Q de su rival.
El flop mostró 4 8 A dejando a Cary Katz con una sola out posible, ya que la J le daría color a su rival. Al ver esto, Katz pensó que sería imposible remontar la situación y decidió estirar su brazo para estrechar la mano del rival, resignando la partida. Pero Arieh, quien ha visto completarse una infinidad de one-outers en sus 30 años de carrera, mantuvo sus manos en los bolsillos, sin saludar al Katz.
Efectivamente, luego de que apareciera el 8 en el turn, en el river llegó la J que, si bien completó el color de Josh Arieh, también le dio full-house a Katz, convirtiéndolo en el ganador de la mano. Sin dudas fue uno de los momentos más entretenidos de la primera jornada, menos para Arieh, que tuvo que sufrir las consecuencias.
El torneo también contó con otros enfrentamientos y sorpresas interesantes, como la derrota de Doug Polk
contra Xuan Liu
o la caída de Liv Boeree
contra el actor Kevin Pollak
. La acción continuará con las rondas subsiguientes a partir de hoy.


