Este fin de semana, la mesa de Hustler Casino Live contó con un invitado especial, ya que Patrik Antonius
volvió a participar de una partida luego de bastante tiempo. Su última aparición había sido en el año 2022, cuando quedó con saldo negativo por más de US$100K. Esta vez, volvió con ánimo de revancha y terminó la noche con resultados positivos.
La mesa de este fin de semana estuvo compuesta, en su mayoría, por jugadores regulares del casino, como Nik Airball
, Big Mike
y la jugadora Brittany
, entre otros. Todos comenzaron la sesión con stacks de US$50.000 en una mesa de NL $100/$200, a excepción de Brittany, que empezó con US$30.000.
El primer cruce entre pesos pesados se dio en la primera media hora de juego. Antonius abrió por US$800 con K J y Dumbledore pagó con 10 8. Nik Airball decidió intentar una jugada haciendo 3-bet con 5 3 por US$5.000, y se encontró con el call de ambos jugadores.
El flop mostró 9 10 Q dándole escalera flopeada a Patrik y Airball continuó por otros US$7.600 tras el check de sus rivales. Antonius se limitó a pagar, al igual que Dumbledore. Tras el 4 en el turn, los tres jugadores pasaron, dejando ver el 5 en el river, ante el cual Antonius decidió tomar la iniciativa anunciando un all-in por US$35.300 en un pozo de US$38.300. Tras pensarlo un momento, ambos rivales foldearon y Antonius comenzó a sumar fichas para su stack. Luego mostró su mano para dejar en claro que no estaba bluffeando.

Nik Airball Intentó Bluffear A Antonius, Pero No Tuvo Éxito
Airball y Antonius volvieron a cruzarse más adelante en algunas manos. Una de las más significatias se dio cuando Antonius decidió abrir por US$2.000 con A 8. Airball pagó con 9 7 y el flop mostró 8 3 7. Tras el check de Nik, Antonius continuó por otros US$5.000, que fueron rápidamente pagados. En el turn apareció el 3 y la acción se repitió, solo que esta vez la apuesta fue de US$11.000.
La J en el river terminó de confirmar la ventaja de Antonius, pero todavía quedaba una calle por jugarse. Airball no intentó nada raro y decidió pasar, sabiendo que no iba a ser fácil engañar al finlandés. Finalmente, Antonius lanzó una apuesta de US$19.000, la cual fue suficiente para hacer foldear a su rival y quedarse con el pozo de US$36.800.
La noche continuó sin demasiados sobresaltos para el pro finlandés, quien cerró la sesion con un stack de US$109.900, casi US$60.000 en ganancias netas.

