Ulvis Alberts
, el primer fotógrafo oficial de la World Series of Poker (WSOP) y autor de las imágenes que dieron rostro a la época dorada del juego, falleció a los 83 años. La noticia, compartida en redes sociales, anunciaba que “una hermosa vida ha llegado a su fin” y que el artista emprendía un “viaje distante por las galaxias del mundo”. Un mensaje tan poético como apropiado para quien dedicó su vida a capturar almas en blanco y negro.
Nacido en Letonia y emigrado a Estados Unidos en 1949, Alberts construyó su carrera entre luces, escenarios y personalidades antes de pisar por primera vez un casino. Retrató a varias figuras de renombre que luego reuniría en su libro Camera as Passport: 1966-2008. Pero su destino dio un giro inesperado en 1977, cuando Jack Binion
lo invitó a romper la barrera que separaba al público del corazón del Horseshoe.

Un Joven Stu Ungar Y Una De Las Fotos Más Famosas De Ulvis Alberts.
“Me dejaron entrar al otro lado de la cinta”, recordó Alberts años después. “No era jugador, pero quería ver a esos personajes, esos cowboys del poker. El humo lo hacía todo más cinematográfico”. Con su ruidosa Nikon, capturó momentos íntimos, gestos tensos, miradas perdidas y silencios que decían más que las cartas. Mientras otros fotógrafos se limitaban al ganador posando con los billetes, Alberts buscaba humanidad, profundidad… historia.
Así nacieron imágenes eternas de Stu Ungar
, Puggy Pearson
, Amarillo Slim
y tantos íconos que hoy decoran los pasillos del Horseshoe. “Me arrodillaba al lado de las sillas; seguro molestaba a alguien”, decía con humor. “Pero conseguí fotos que nadie más tenía”.
Su legado quedó plasmado en Poker Face (1981), un libro que hoy es pieza de colección. Volvió fugazmente en 2002 y publicó Poker Face 2 en 2006, aunque admitió que la WSOP moderna ya no era la misma. “Era demasiado grande. Ya no veía a los personajes que amaba”.


