(Poker.Org)
En el corazón del viejo Binion’s Horseshoe, entre humo de cigarros y montones de fichas, se escribió uno de los capítulos más curiosos y olvidados de la historia del poker. Corría 1982, y el equipo organizador del World Series of Poker preparaba su gran evento con un detalle muy particular: prohibieron rotundamente llamarlo “13ª edición”. El número maldito quedó vetado de toda publicidad. Algunos borradores lo llamaban, irónicamente, “The Lucky 13th WSOP”, pero la superstición ganó la mano.
Aquellos documentos, hoy guardados en la Universidad de Nevada (UNLV), revelan la meticulosa y algo caótica organización de un torneo que crecía al ritmo del sueño americano. Entre notas de prensa escritas a máquina y hojas de conteo de fichas, se escondía la obsesión de un joven festival por mostrarse impecable al mundo… justo antes de que el poker televisado comenzara a tomar forma.

Jack Straus Hizo Famosa La Frase De «Una Ficha Y Una Silla».
En 1982, el WSOP ofreció 13 eventos y repartió más de US$2,6 millones, con nombres legendarios como Billy Baxter
, David Sklansky
y Chip Reese
entre los campeones. Pero aquel año tuvo otro detalle inusual: no hubo brazaletes. En su lugar, los ganadores recibieron elegantes relojes de oro grabados a mano, entregados por el mismísimo Benny Binion. Una curiosa decisión que, con el tiempo, se convertiría en una reliquia dorada para los coleccionistas.

Uno De Los Exclusivos Relojes Entregados Durante La Wsop De 1982, Una Pieza Histórica Que Hoy Se Considera Un Verdadero Tesoro Para Coleccionistas Y Amantes Del Poker.
El Main Event rompió por primera vez la barrera de los 100 jugadores, y de esa mesa final emergió Jack Straus
, quien conquistó el título tras una épica remontada con una sola ficha escondida bajo su servilleta y se llevó US$520K. De allí nació la inmortal frase “A chip and a chair”, símbolo eterno de esperanza para cualquier jugador.
Entre supersticiones, relojes dorados y leyendas que empezaban a escribirse, el WSOP de 1982 marcó el inicio de una nueva era. Una donde el poker dejaba de ser solo un juego de salón para convertirse, lentamente, en historia viva del deporte mental más apasionante del mundo.
Fuente: Poker.org


