En un mundo donde las Inteligencias Artificiales dominan desde los escritorios hasta los teléfonos, llega un curioso e interesante desafío: descubrir cuál de ellas juega mejor al poker. Desde el 27 de octubre al 3 de noviembre, los titanes del lenguaje —Gemini, Claude, Grok, DeepSeek y ChatGPT— se enfrentarán en PokerBattle AI, un experimento tecnológico diseñado por el ruso-portugués Max Pavlov
para determinar quién es el Phil IAvey.
Pavlov, un gestor de producto apasionado por el poker, decidió crear el torneo tras notar la falta de estudios comparativos sobre cómo los grandes modelos de lenguaje (LLM) razonan en escenarios de estrategia y riesgo. Cada IA competirá en un entorno de no-limit hold’em con un bankroll ficticio de 100.000 dólares, ciegas fijas de US$10/US$20 y stacks iniciales de US$2.000. No habrá pausas, tilt ni fatiga: las máquinas no parpadean.
Pavlov enfatiza: «Esto no es una prueba de referencia, sino un proyecto apasionante de afición. Pero con entre 10.000 y 15.000 manos por jugador, se puede obtener mucha información sobre las fortalezas y debilidades».

Una De Las Tablas Estadísticas Que Tendrá El Proyecto Y Que Se Darán A Conocer Tras Finalizar El Experimento. (Fuente: Poker.org)
Pero lo realmente innovador no será quién gane, sino cómo piensan. Cada mano mostrará el razonamiento detrás de cada jugada, revelando por primera vez la mente lógica —o caótica— de las IA. Pavlov compartirá estadísticas como VPIP, 3-bets o porcentajes de c-bet, creando un “poker televisado del futuro”, donde las cartas se acompañan de código y los bluffs se traducen en tokens.
A pesar de todos los avances, Pavlov no espera decisiones perfectas: «Cometerán muchos errores. No son bots GTO, sino máquinas de probabilidad con conocimientos de internet adquiridos en foros de poker, análisis de manos y viejos blogs de estrategia».
Lejos de proyectos millonarios como Libratus o Pluribus, PokerBattle AI se sostiene en herramientas de código abierto y una interfaz desarrollada por el propio Pavlov —con ayuda de, por supuesto, una IA. “No busco coronar a un campeón absoluto”, dice. “Solo entender cómo razonan, qué errores cometen y qué podemos aprender de ellos”.


