De atleta olímpica frustrada a reina del poker subterráneo y finalmente a referente mundial de resiliencia. La historia de Molly Bloom
sigue siendo una de las más fascinantes del universo del poker. En el podcast The Art of Reinvention, la protagonista de Molly’s Game conversó con Toph Day
sobre las caídas que la redefinieron y el poder de reinventarse sin perder la integridad.
“Perdí todo. El dinero, la reputación, la libertad. Y cuando no me quedó nada, decidí escribir mi historia”. Ese fue el inicio de su reconstrucción: de ser señalada como criminal a convertirse en autora, productora y símbolo de fortaleza.
Antes de que Hollywood contara su vida, Molly Bloom fue una promesa del esquí profesional. A los 12 años fue diagnosticada con una severa escoliosis y los médicos le dijeron que no volvería a competir. “Me dijeron que mi carrera había terminado. Yo decidí que no”.
Tras una cirugía que fusionó once vértebras, volvió a entrenar hasta llegar al equipo nacional de esquí de Estados Unidos y posicionarse tercera en Norteamérica. Pero una caída en las clasificatorias olímpicas terminó de forma abrupta con ese capítulo. “Pasé de tenerlo todo planeado a no tener idea de quién era sin mi deporte”.
Buscando un nuevo comienzo, se mudó a Los Ángeles y terminó sirviendo tragos en un juego privado organizado por su jefe. “No sabía nada de poker, así que estudié todo lo que pude para ofrecer la mejor experiencia posible”. Esa curiosidad se convirtió en su ventaja. En pocas semanas, organizaba sus propios juegos con empresarios, celebridades y banqueros, moviendo millones por noche. “Mi talento era leer la habitación, no las cartas. Aprendí que el poker no es sobre dinero, sino sobre comportamiento humano”.
Caída, silencio y redención
Durante ocho años dirigió algunos de los juegos más exclusivos del planeta, entre Los Ángeles y Nueva York. Hasta que el FBI derribó su imperio. “Me desperté con 17 agentes en mi puerta. Perdí todo lo que tenía, incluso la confianza en mí misma”. Los fiscales le ofrecieron un trato: devolverle el dinero a cambio de que se convirtiera en informante. Ella se negó. “Podía haber salido limpia, pero preferí dormir tranquila. Decidí asumir mis errores y no traicionar a nadie”.
Esa decisión cambió el rumbo de su vida. Sin dinero y con antecedentes, regresó a casa de su madre y comenzó a escribir Molly’s Game. “No fue un libro sobre poker, fue sobre recuperar mi voz”. Su perseverancia la llevó a Aaron Sorkin
, quien adaptó su historia al cine. “Todos me decían que era imposible que él aceptara. Pero ya había sobrevivido a cosas peores que un no”.

Molly’s Game Inspirada En La Historia De Molly Bloom.
La reinvención y el mensaje
Hoy, Bloom lidera conferencias sobre liderazgo, control mental y propósito. Su nueva obsesión se llama Affective Presence: cómo las personas hacen sentir a los demás. “Maya Angelou tenía razón: la gente olvida lo que dijiste, pero nunca cómo la hiciste sentir”.
También comparte técnicas para domar la mente. “No eres la voz en tu cabeza, eres quien la escucha”. Aprender eso cambió su vida. La meditación, la introspección y el sentido de propósito se convirtieron en sus pilares. “Si no sabes por qué haces algo, cualquier obstáculo te detendrá. Pero cuando tienes un porqué, nada puede contigo”.
Su historia, contada desde la vulnerabilidad, se ha convertido en una guía de supervivencia emocional para miles de personas. “No hay caída que te destruya si aprendes a perdonarte. La reinvención no empieza con éxito, empieza con aceptación”.


