Cuando Dominick French
vio finalmente el número 300 impreso en su gráfica, no lo podía creer. Lo venía soñando desde hacía años, pero solo al verlo “en papel” entendió que estaba frente a un momento histórico en su carrera. En sus palabras, “se sintió surreal verlo por primera vez, ha sido una meta mía por tanto tiempo”.
Ese logro no llegó en silencio. French lo vivió desde la gratitud más profunda: “Lo primero siempre es agradecer a Dios por esta vida increíble. Viajo el mundo jugando poker, y no podría hacerlo sin él”. Con esa frase abre todas sus conversaciones, y también esta entrevista exclusiva para CódigoPoker.
Al alcanzar los 300 ITM, French entró oficialmente en el top 150 de jugadores con más cobros en la historia. Pero para él, la cifra no es lo único que importa. “Piensen un momento en lo difícil que es cobrar un torneo. Son miles de manos, miles de bad beats… llegar a 300 es surreal. No se logra sin amar este juego”.
Ese amor, dice, es lo que evita que su carrera se sienta como un desgaste. “Para mí no es un grind. Amo jugar. No soy profesional, no siento presión… compito contra mí mismo”.
El legado de Casey Kastle y el corazón emocional del flag hunting
French no evita la emoción cuando habla de Casey Kastle
, el legendario viajero que fue durante años el número uno del mundo en flags. “Cuando pasé a Mr. Kastle en 2024 fue muy emotivo. Él cargó la antorcha de todos los flaghunters por mucho tiempo. Espero que, desde el cielo, esté orgulloso de mí”.
Ese momento llegó en Jeju, Corea, en noviembre de 2024, y French lo recuerda como el país más emocional de todos. “Ese día pasé a Mr. Kastle. Fue único. Nunca lo olvidaré”.
También tiene una bandera imposible de separar de su vida personal: Escocia. “Mi mamá nació y creció en Escocia. Cuando no conseguí esa bandera la primera vez, la segunda la quería por ella”. French reconoce que, más allá de los resultados, el flag hunting es un viaje espiritual: “Somos pasajeros en este mundo. Nadie sale vivo, así que hay que ser agradecido y dar gracias por el camino”.

Dominick French Tiene 19 Banderas En 2025.
Viajar, adaptarse y sobrevivir a la varianza del mundo
Para acumular 300 cobros y 74 países jugados, French tuvo que aprender una habilidad que considera esencial: la adaptación. “Jugar en tu país es fácil. Subirte a un avión por 8 horas, lidiar con el cambio horario y enfrentar estilos distintos… ahí es donde se define un verdadero flaghunter”.
Esa capacidad lo llevó a recorrer 164 países. Y a pesar de haber visto casi todo, todavía sueña con dos banderas pendientes: Ucrania y Rusia. “Ojalá la guerra termine pronto. Sueño con poder jugar en esos países algún día”.
También confiesa que hay un aspecto de su carrera que muchos no ven: “La gente no entiende la cantidad de bad beats que todos tomamos. Pero si amas esto, nunca te rindes”. Su próximo objetivo inmediato es monumental:
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Ser el primer jugador en cobrar en 75 países. Está en 74.
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Alcanzar las 150 mesas finales. Ya tiene 141.
Y antes de cerrar el año, ya tiene hoja de ruta: Bahamas, donde buscará una nueva bandera, y luego Perú, donde estará presente en diciembre el Circuito Dorado de Poker. “Estoy listo para ir por la bandera peruana. Será especial”.
Filosofía, viajes y un consejo para los jugadores de Latinoamérica
French asegura que no compite contra otros jugadores, sino contra su mejor versión. “Aprendí hace mucho que yo compito contra mí mismo. Esa mentalidad me mantiene motivado”. Para los jugadores latinoamericanos que sueñan con viajar, dejó un mensaje lleno de entusiasmo: “Elige un lugar del mundo que siempre quisiste conocer. Combina vacaciones con poker. Sigue los torneos de ese país… cuando aparezca uno, reserva y ve. Consigue la bandera y disfruta la vida al mismo tiempo”.
Y si tuviera que resumir su carrera en una sola frase para los lectores de CódigoPoker, eligió algo que lo acompaña desde siempre: “Nunca te rindas. Atrévete a soñar… podría hacerse realidad”. Al despedirse, dejó un saludo especial: “Gracias a CódigoPoker por esta entrevista, y un saludo para todos sus lectores. Nos vemos en las mesas”.


